18 octubre 2011

Celebremos que nunca se deja de aprender y nunca se deja de participar...

“Es menester tachar con una cruz aquella anticuada palabra, ´observador´, y reemplazarla por otra nueva, ´participante´. En algún sentido inhabitual, el universo es un universo participatorio”. Esa afirmación es del investigador de física molecular y teoría cuántica John A. Wheeler y nos hace en La Cueva meditar sobre el sentido profundo de la educación popular en las transformaciones positivas de las relaciones de poder. El sentido de la vida es "ser parte" del universo y todo "ser parte" ya es, por sí, una cierta forma de aprender, una cierta forma de educar. Paulito Freire, por su parte, nos recuerda:  “Nadie se educa solo. Y más aún, nadie educa a nadie. Los seres humanos nos educamos en comunión”.
Paulo Freire.
Fuente imagen:
www.infed.org/
Hace poco, vivenciamos con FRATER (una organización sectorial de personas con discapacidad en Masaya) la experiencia de facilitación de un inolvidable taller grupal participativo que se centró en reflexiones críticas sobre las herramientas básicas de la educación popular como pedagogía de la esperanza dentro de la vida cotidiana de dicha organización. Siempre resulta interesante presenciar el brote o el nacimiento "participatorio" de un concepto grupal. Sin dudas, nunca dejamos de aprender sobre esas relaciones entre libertad humana, esperanza y procesos cooperativos de transformación a través de la educación entre iguales. Compartimos, en seguida, el concepto que FRATER construyó con base en una nutrida tormenta de ideas, la que sirvió para respondernos, precisamente: ¿qué sentimos que es, en sí, la educación popular?

"La educación popular es:
- Una educación masiva para querernos todxs y que transmite valores.
- Tener conocimiento, tener sabiduría y compartirla.
- Comunicación, lenguaje común, enseñanza sin discriminación.
- Expresarse y dar a conocer lo aprendido.
- Elaborar normas propias de convivencia.
- Respeto al grupo, respeto a los derechos.
- Escuchar o saber escuchar, respetar ideas y opiniones.
- Aprender desaprendiendo mediante ideas colectivas creadas en conjunto.
- Enseñar en libertad y con humildad: enseñar sin jerarquías.
- Dar y recibir, enseñar con amor, sentir generosidad por el resto de personas.
- Una parte de nuestra cultura popular.
- Un proceso de solidaridad para practicar lo aprendido en comunión y equidad.
- Dar a conocer todo lo que podamos de una forma dinámica.
- Respeto profundo a la diversidad sexual y a las demás diversidades humanas.
- Pensar antes de actuar, reflexionar antes de hacer y practicar algo".*


*Extracto de Memoria Didáctica
del taller con FRATER.