20 diciembre 2011

El Mundo de la Risa (relato zen)

Sensei Taisen Deshimaru

   El maestro estaba de un talante comunicativo. Por eso, sus discípulos trataron de que les hiciera saber las fases por las que había pasado hasta entonces en su búsqueda de la divinidad.
   "Primero" -les dijo-, "Dios me condujo de la mano al Mundo de la Acción, donde permanecí una serie de años. Luego volvió y me condujo al Mundo de la Aflicción, allí viví hasta que mi corazón quedó purificado de toda dolencia desordenada. Entonces, fue cuando me vi en el Mundo del Amor, cuyas ardientes llamas consumieron cuanto quedaba en mí de egoísmo y separación. Tras de lo cual, accedí al País del Silencio, donde se desvelaron ante mis asombrados ojos los misterios de la vida y de la muerte".
   "Así que esa fue la fase final de tu búsqueda de la divinidad" -concluyeron sus discípulos.
   "!No!" -agregó el maestro... "Un día me dijo Dios: ´Hoy voy a llevarte al santuario más escondido del Templo, al corazón del propio Dios´... Y así fue cómo fui conducido al Mundo de la Risa".

Autor anónimo.
Cuento incluido en "Historias Zen" de Sensei Taisen Deshimaru. 

18 octubre 2011

Celebremos que nunca se deja de aprender y nunca se deja de participar...

“Es menester tachar con una cruz aquella anticuada palabra, ´observador´, y reemplazarla por otra nueva, ´participante´. En algún sentido inhabitual, el universo es un universo participatorio”. Esa afirmación es del investigador de física molecular y teoría cuántica John A. Wheeler y nos hace en La Cueva meditar sobre el sentido profundo de la educación popular en las transformaciones positivas de las relaciones de poder. El sentido de la vida es "ser parte" del universo y todo "ser parte" ya es, por sí, una cierta forma de aprender, una cierta forma de educar. Paulito Freire, por su parte, nos recuerda:  “Nadie se educa solo. Y más aún, nadie educa a nadie. Los seres humanos nos educamos en comunión”.
Paulo Freire.
Fuente imagen:
www.infed.org/
Hace poco, vivenciamos con FRATER (una organización sectorial de personas con discapacidad en Masaya) la experiencia de facilitación de un inolvidable taller grupal participativo que se centró en reflexiones críticas sobre las herramientas básicas de la educación popular como pedagogía de la esperanza dentro de la vida cotidiana de dicha organización. Siempre resulta interesante presenciar el brote o el nacimiento "participatorio" de un concepto grupal. Sin dudas, nunca dejamos de aprender sobre esas relaciones entre libertad humana, esperanza y procesos cooperativos de transformación a través de la educación entre iguales. Compartimos, en seguida, el concepto que FRATER construyó con base en una nutrida tormenta de ideas, la que sirvió para respondernos, precisamente: ¿qué sentimos que es, en sí, la educación popular?

"La educación popular es:
- Una educación masiva para querernos todxs y que transmite valores.
- Tener conocimiento, tener sabiduría y compartirla.
- Comunicación, lenguaje común, enseñanza sin discriminación.
- Expresarse y dar a conocer lo aprendido.
- Elaborar normas propias de convivencia.
- Respeto al grupo, respeto a los derechos.
- Escuchar o saber escuchar, respetar ideas y opiniones.
- Aprender desaprendiendo mediante ideas colectivas creadas en conjunto.
- Enseñar en libertad y con humildad: enseñar sin jerarquías.
- Dar y recibir, enseñar con amor, sentir generosidad por el resto de personas.
- Una parte de nuestra cultura popular.
- Un proceso de solidaridad para practicar lo aprendido en comunión y equidad.
- Dar a conocer todo lo que podamos de una forma dinámica.
- Respeto profundo a la diversidad sexual y a las demás diversidades humanas.
- Pensar antes de actuar, reflexionar antes de hacer y practicar algo".*


*Extracto de Memoria Didáctica
del taller con FRATER.

18 julio 2011

Germinados caseros

Minigerminador colgante.
Brotes de trigo sorgo.
La medicina tibetana aconseja una alimentación que incorpore germinados de semillas; se sabe que la semilla muere para dar vida, se abre y de ella surge la vitalidad de un ser con nutrientes diversos que ni el grano por sí solo ni la planta ya adulta poseen. Una de las más sencillas cosas que se pueden hacer en un jardín pequeño es instalar un germinador de granos al aire libre. En La Cueva hicimos un minigerminador colgante sobre una armazón metálica tipo canasta que reforzamos en la base con dos sacos macenes. El macén ha permitido en el invierno una filtración lenta del agua (por eso, bajo el germinador aprovechamos de ubicar la hierba buena). Los granos, para germinar, requieren de humedad controlada y algo de luz solar indirecta, por lo que conviene taparlo con un cedazo o una malla de vivero. La tierra del germinador debe ser en lo posible abonada, por ejemplo, con estiércol de caballo (o alguno otro similar), ya que la hace activar así el nacimiento de los granos. Conseguir germinados de venta en Masaya es una tarea imposible, por lo que nos resulta barato, sencillo y delicioso producir nuestros propios brotes de granos en casa. Lo alucín y divertido de todo el poceso es que se pueden germinar casi todos los granos que se nos antojen: amaranto, frijol de soya, frijoles criollos, linaza, chilla, trigo, etcétera. A los pocos días, cuando alcanzan ya 1.5 ó 2 pulgadas y están de color verde tierno o verde vivo, ya pueden cortarse y comerse. Algunos germinados como el trigo sorgo permiten incluso dos o tres retoños si se les corta con tijeras y, sobre todo, con actitud de agradecimiento. La versatilidad de éstos en la cocina es impresionante como lo es la imaginación humana: preferiblemente no deben calentarse, pero igual se pueden incluir en arroces, mezclar en tortas, incluir en panes, agregar en ensaladas frescas, hacerlos con pastas, metérselos a los purés, en fin...

06 julio 2011

Las pastas lacteovegetarianas que preparamos

Pasta al pomodoro con queso-quesillo,
la preferida de ciertas criaturas
terrenales que habitan en Masaya.
 Se asegura erróneamente que el consumo de pastas “no es adecuado” para el control nutricional del peso corporal. Esta afirmación es acertada sólo si se refiere a aquellas pastas preparadas con ingredientes dañinos y excesivamente grasosos. En cambio, un rico plato de espaguetis de estupenda calidad, elaborado con ingredientes saludables y sin excesos de grasas viene a ser, sin duda, una de las opciones ideales dentro de cualquier dieta que intente ser balanceada. Las pastas son esencialmente hidratos de carbono y proteína vegetal (glúten). Los carbohidratos son el combustible que nuestro cuerpo requiere para su sano funcionamiento y representan la fuente energética más importante entre todos los alimentos. La mayoría de los hidratos de carbono procede de los granos, verduras de hoja, frutas, hortalizas, legumbres y  productos lácteos. Desde la experiencia de la mayoría de nutricionistas, suele considerarse recomendable comer diariamente 200 gramos de pasta para aportar a nuestro organismo entre un 14% y un 18% de su necesidad energética total. En La Cueva hacemos cinco tipos de pastas sólo para encargos que debe retirar la persona interesada. Atendemos encargos no menores a 6, 12, 18, 24 ó 30 raciones, de 180-195 gramos cada ración. Esta ración grande bien puede ser dividida en 2 porciones unipersonales. Actualmente sólo cocinamos espaguetis blancos delgados... Claro... soñamos un día con poder hacer nuestra propia pasta casera, un día... Ummm.. Salud, apetito y concentración!
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Menú de encargos
(el valor indicado es el de la ración)

Pasta italiana tradicional          C$60.oo
Pasta con ricos trozos frescos de tomate,
ajo y albahaca en aceite de oliva.

Pasta especial de Provenza        C$60.oo
Pasta con la exquisita combinación de cebolla,
chiltoma, tomate, pipián, aceitunas verdes
y hierbas provenzales en salsa de vino blanco.

Pasta mediterránea                     C$60.oo
Pasta con berenjena y chiles dulces asados,
y finos cortes de ajo en aceite de oliva.

Pasta de la cueva                        C$60.oo
Pasta con espinaca fresca
y cebolla en julianas en un caldo de salsa blanca.

Pasta al pomodoro con queso    C$60.oo
Pasta con pedazos de queso-quesillo
en una deliciosa salsa casera de tomate y orégano.

24 junio 2011

Tejidos con hilo encerado


Hace unos meses nuestra bróder Mafer, de El Salvador, estuvo por estos huecos rumbos de la calle La Libertad de Masaya. Tuvo paciencia de compartir con nosotrxs su habilidad de imaginar con las manos varios tejidos básicos con lana y madeja, los mejores materiales para aprender a elaborar diseños con nudación continua. Hemos quedado entonces  practicando en La Cueva el tejido de pulseras, collares, aretes. Trabajamos con hilo encerado en vez de madeja o lana; principalmente en tres colores: café, blanco y negro. El hilo encerado es cómodo para nudar formas; facilita también que las piezas duren en pleno uso hasta más de diez años. Y bueno... Se trata de una experiencia estimulante si se vive como samú. Crucetas, rombos, líneas sinuosas, gasas continuas, rizos... Los diseños van naciendo por sí mismos, las combinaciones posibles de tramas son casi infinitas, dando oportunidad para lograr piezas únicas e irrepetibles. El empleo de abalorios naturales amplía más el horizonte de este camino del samú manual; la semilla de guapinol, el ojoebuey, el ojevenado, el malinche y otras similares hacen armonías salvajes con el hilo encerado y su gama de texturas.

20 junio 2011

Adiós pulgones? La tabakagua...

Tabakagua es una mezcla de jardinería que nos colabora mucho a crear condiciones para el "permaenlace" (o cooperancia) de los elementos vivos en un pqueño patio. Es un agua reposada de puras hojas de tabaco maduro; llamado también éste "hoja negra del Caribe", "tabaco piel de puro" o, simplemente, "tabaco oscuro"... No hay un procedimiento especial para hacer el agua de tabaco o tabakagua. Se puede preparar con tan sólo seguir el saber popular que suele aplicarse para compuestos similares. Su uso sobre las hojas y tallos como repelente ecológico es muy conocido en las experiencias de permacultura. Es aguda agua efectiva sobre todo para alejar esos pulgones azulados que amenazan las veraneras o esas mosquitas blancas que tienen en la mira a la enana chiltoma o esos ácaros, siempre inesperados en el patio, que quieren coronar su hospedero tras las savias verdes de las hojas de la viva espinaca. Es el uso más difundido, sí, pero también ha demostrado facilitar el control de ciertas plagas de larva que viven en la tierra. En La Cueva hemos estado usándola por varios meses. Nuestra parca experiencia nos induce a suponer que conviene siempre su uso más durante el verano que en invierno, ya que en el invierno las dosis aplicadas son lavadas continuamente por las lluvias; es obvio. La tabakagua la preparamos así: se cortan las hojas desenrolladas de un puro (tipo habano), se ponen luego a flotar en un recipiente con un litro y medio de agua de lluvia. Se pone a asolear durante una semana. Cuando el agua ha empezado a teñirse y apesta, como quien dice, a berrinche de rana, puede ya usarse, preferiblemente con un dispensador o pulverizador mecánico. La tabakagua no es agua mágica tampoco, su uso polongado crea resistencias en ciertas plagas, por ejemplo el pulgón amarillo que ataca a los rosales y al loroco, éste desarrolla con mucha facilidad una resistencia al hedor del agua. Sin duda, conviene entonces alternar períodos de uso de esta agua de tabaco con otras aguas como la que se hace con la frutilla o la propia hoja del nim.

28 mayo 2011

Mini compost de la mini cueva

La Cueva es una casa urbana pequeña que intenta sacarle el jugo al espacio existente.  A simple vista, no era posible en ella aprovechar los desechos vegetales generados en la cocinadera a fin de tener de vez en cuando algo de abono orgánico casero para jardín. Se nos ocurrió poner a prueba entonces el mini compost.  A finales del invierno pasado, hicimos una zanjita en un rincón del embaldosado del patiecito y empezamos a ver qué resultados salían.  Lógicamente, el poco espacio nos exige poner ciertas atenciones básicas a la mezcla en descomposición.  Por ejemplo, conviene que el mini compost se haga con restos vegetales previamente cortados en pedacitos, protegerle de caídas de agua y echarle algo de aserrín y hojas cuando sea necesario.  Estamos en el rollo de aprender de esta alterntiva para cuestionarla, mejorarla en el camino y socializarla. Hemos sacado tierra nueva dos veces ya.  Las plantas del jardín, sabias silenciosas, lo han agradecido con floraciones, frutos y buenas charlas lunares.




24 mayo 2011

Bawaadjigan: la red que caza sueños

 En una ocasión, un querido amigo explicaba que la materia prima de un atrapasueños es la paz interior con que se teje: la actitud de arañita concentrada, dibujando los múltiples ciclos de la vida, de afuera hacia dentro, con un filtro central. La experiencia de elaborar un atrapasueños es siempre única, desde el proceso en que las plumas caen de las aves y aparecen acercadas a nosotrxs por el viento (o cuando son traídas por una persona que las ha recolectado en algún camino), hasta el diseño que surge y nos sorprende y es la mezcla de tantas pequeñas grandes cosas... Se hace en conexión mental con la persona  que de previo sabemos disfrutará de la filtración energética de sus sueños o también cuando  se energiza uno ya tejido, ya formado, para alguien que por azar lo ubicará en lo alto del sitio donde duerme. Algo de viento, algo de la brisa, algo de luz solar o sonidos naturales -nos dice la sabiduría siux- mantendrá energizado siempre un atrapasueños. Los ciclos de la vida fluyen en espiral, pareciera querernos decir cada atrapasueños que nace.

20 mayo 2011

Después de muchos panes, el pan... (Viernes x la tarde y Sábado todo el día)

El olor más intenso, el pan; el más intenso sabor, la sal; la más intensa amistad, La Cueva... Muchas experimentaciones nos han nutrido de aprendizajes para la panificación en horno de cocina casera. Hemos logrado jugar con el cálculo y el gusto hasta poderles ofrecer nuestro tuani pan integral. El secreto parece ser la cábala del reposo o del doble reposo y, sobre todo, el agregado de granos (linaza, avena, etc.). Ya llevamos cumplidos algunos pequeños encargos de amigas hasta hoy satisfechas con el sabor del pan y la sal de La Cueva. Salud!
Bonete: C$ 6.00