La Cueva es un equipo de dos personas, a veces más. También es una casa que es muchas cosas en eterno camino de ser. La Cueva intenta ser un equipo que promueve experimentos caseros, compartidos con intención multiplicadora intergaláctica... ¿Experimentos intergalácticos? Sí. Intentamos ser un equipo autogestionario, para la promoción de vivencias transformadoras desde cierta mezcla un poco có(s)mica de educación popular, alocado loco humor y anarcoeconomía solidaria.
28 diciembre 2011
20 diciembre 2011
El Mundo de la Risa (relato zen)
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| Sensei Taisen Deshimaru |
El maestro estaba de un talante comunicativo. Por eso, sus discípulos trataron de que les hiciera saber las fases por las que había pasado hasta entonces en su búsqueda de la divinidad.
"Primero" -les dijo-, "Dios me condujo de la mano al Mundo de la Acción, donde permanecí una serie de años. Luego volvió y me condujo al Mundo de la Aflicción, allí viví hasta que mi corazón quedó purificado de toda dolencia desordenada. Entonces, fue cuando me vi en el Mundo del Amor, cuyas ardientes llamas consumieron cuanto quedaba en mí de egoísmo y separación. Tras de lo cual, accedí al País del Silencio, donde se desvelaron ante mis asombrados ojos los misterios de la vida y de la muerte".
"Así que esa fue la fase final de tu búsqueda de la divinidad" -concluyeron sus discípulos.
"!No!" -agregó el maestro... "Un día me dijo Dios: ´Hoy voy a llevarte al santuario más escondido del Templo, al corazón del propio Dios´... Y así fue cómo fui conducido al Mundo de la Risa".
"Primero" -les dijo-, "Dios me condujo de la mano al Mundo de la Acción, donde permanecí una serie de años. Luego volvió y me condujo al Mundo de la Aflicción, allí viví hasta que mi corazón quedó purificado de toda dolencia desordenada. Entonces, fue cuando me vi en el Mundo del Amor, cuyas ardientes llamas consumieron cuanto quedaba en mí de egoísmo y separación. Tras de lo cual, accedí al País del Silencio, donde se desvelaron ante mis asombrados ojos los misterios de la vida y de la muerte".
"Así que esa fue la fase final de tu búsqueda de la divinidad" -concluyeron sus discípulos.
"!No!" -agregó el maestro... "Un día me dijo Dios: ´Hoy voy a llevarte al santuario más escondido del Templo, al corazón del propio Dios´... Y así fue cómo fui conducido al Mundo de la Risa".
Autor anónimo.
Cuento incluido en "Historias Zen" de Sensei Taisen Deshimaru.
01 diciembre 2011
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